Potenciando los sistemas inteligentes de gestión del agua en Turquía:

Ubicación

Turquía

Industria

Energía y servicios públicos, agricultura

Producto(s)
  • R1511
Cliente final

MGMhttps://www.mgm.gov.tr

La Dirección General de Meteorología (MGM) es el Servicio Meteorológico Estatal de Turquía, una oficina estatal responsable de producir datos meteorológicos y climáticos para Turquía. Está supervisada por el Ministerio de Agricultura y Silvicultura y tiene su sede en Ankara.

Socio de implementación

GSL Mühendislikhttps://gsl.com.tr/

GSL es un proveedor turco líder en soluciones de redes y comunicaciones industriales, especializado en implementaciones complejas en los sectores del transporte, la energía y las infraestructuras públicas.

Desafíos

Las autoridades responsables del agua en Turquía tenían que supervisar cuencas y embalses de gran altitud repartidos por terrenos remotos y difíciles. Muchos nodos sensores se encontraban en boyas o cimas de colinas sin conexión a la red eléctrica, por lo que dependían de energía solar o baterías, mientras que la cobertura GSM era débil o inexistente, lo que interrumpía la continuidad de los datos SCADA y obligaba a realizar costosas y lentas llamadas de campo. 

Resultados

GSL implementó el R1511 de Robustel para proporcionar telemetría celular resistente y de bajo consumo con conmutación por error inteligente y transporte seguro, restaurando datos fiables en tiempo real a SCADA. Las agencias informan de una mejora notable en la continuidad de los datos en zonas anteriormente desatendidas, una mayor resistencia operativa gracias al tiempo de actividad fuera de la red, una reducción en el envío de técnicos y un plan escalable para futuros despliegues y jurisdicciones.

Sistemas inteligentes de gestión del agua en funcionamiento: GSL y Robustel potencian la infraestructura hídrica de Turquía

El agua es un recurso estratégicamente vital en Turquía, tanto desde el punto de vista económico y ecológico como geopolítico. Desde las llanuras de Anatolia central, sensibles a la sequía, hasta las tierras altas nevadas de Kars, la gestión eficaz de este recurso es una necesidad imperiosa a nivel nacional. A medida que el país acelera su agenda de transformación digital, en ningún ámbito es más evidente la necesidad de contar con una infraestructura sólida y en tiempo real que en el control de la calidad del agua.

Desde 2014, GSL, un integrador líder de IoT en Turquía, se ha asociado con Robustel para ofrecer soluciones de conectividad innovadoras en los sectores de la energía, los servicios públicos y las infraestructuras críticas. Su última colaboración se centra en la implantación de sistemas inteligentes de gestión del agua en coordinación con las principales autoridades turcas en materia de agua: la Dirección General de Meteorología (MGM), la Administración de Agua y Alcantarillado de Ankara (ASKI) y las Obras Hidráulicas del Estado (DSI).

El núcleo de este proyecto es la necesidad de una conectividad IoT fiable, escalable y lista para su uso sobre el terreno. Estas agencias están dejando atrás los modelos reactivos e introduciendo sistemas basados en sensores que recopilan datos en tiempo real en cuencas, embalses y zonas montañosas remotas. Respaldada por plataformas SCADA y telemetría celular, esta infraestructura ayuda a garantizar la sostenibilidad medioambiental, la salud pública y el cumplimiento nacional de las normas mundiales de gobernanza del agua.

Desafío empresarial 1: la diversidad del terreno dificulta la conectividad

La geografía de Turquía es impresionante, pero brutal para las infraestructuras medioambientales. En Ankara, las cuencas hidrográficas se extienden por tierras bajas semiáridas, lo que requiere la instalación de sensores a lo largo de distancias enormes y de difícil acceso. Por el contrario, la región de Kars, en el noreste, sufre condiciones invernales extremas, con nieve y hielo que cubren los embalses de gran altitud durante meses. Estas condiciones tan diferentes crearon barreras logísticas y medioambientales para la instalación de sistemas de control de la calidad del agua.

Se instalaron nodos sensores en boyas flotantes en embalses remotos, algunos de los cuales solo eran accesibles en barco, mientras que otros se colocaron en altitud, en terrenos accidentados. En ambos casos, los técnicos tenían un acceso limitado para la instalación, calibración o mantenimiento. El cableado tradicional para la alimentación eléctrica o los datos era inviable. Los sistemas debían ser 100 % autónomos, resistentes a las condiciones climáticas y capaces de funcionar durante largos periodos sin intervención física.

Esta diversidad en los lugares de implementación significaba que era imposible aplicar un enfoque único para todos los casos. La solución debía adaptarse tanto a la movilidad en el agua como a la dura topografía en tierra, sin sacrificar el rendimiento. Para las agencias públicas de agua de Turquía, garantizar la coherencia a nivel nacional en el control de la calidad del agua exigía una solución que fuera flexible, resistente y técnicamente adecuada para ambos extremos.

Desafío empresarial 2: Las zonas sin cobertura GSM amenazan la continuidad de los datos

La transmisión constante de datos es la base de la gestión moderna del agua, pero también es lo primero que falla en entornos de difícil acceso. En Kars y otras provincias remotas de Turquía, la calidad de la señal GSM variaba entre débil e inexistente. Incluso en Ankara, conocida por su inversión en infraestructuras, muchas cuencas y embalses quedaban en zonas sin cobertura o con un ancho de banda inestable.

Esto supuso un reto crítico para las plataformas SCADA en tiempo real utilizadas por MGM, ASKI y DSI. La inconsistencia de la señal provocaba retrasos o pérdidas en los datos de los sensores, lo que mermaba la capacidad de las agencias para detectar incidentes de contaminación, supervisar los cambios en el pH o la conductividad, o cumplir con las obligaciones de notificación en tiempo real. En la práctica, no se podía confiar en que el sistema «viera» siempre lo que ocurría sobre el terreno.

Los routers convencionales carecían de la resiliencia de red necesaria para adaptarse. Al no ser compatibles con tarjetas SIM multired ni con la conmutación por error inteligente, estos dispositivos se bloqueaban cuando se perdía la señal o requerían una intervención manual para reiniciarse. Esto era inaceptable para un sistema que debía funcionar las 24 horas del día, los 7 días de la semana, a menudo sin supervisión.

Para que el proyecto tuviera éxito, la conectividad no solo tenía que estar disponible, sino que también debía ser autosuficiente, adaptable e inteligente lo suficiente como para mantener el tiempo de actividad ante una infraestructura inestable.

Desafío empresarial 3: El poder no es algo garantizado

A diferencia de la infraestructura inteligente de las ciudades, las estaciones de monitoreo rurales y montañosas suelen funcionar lejos de la red eléctrica. Ese era el caso en gran parte de la zona de despliegue turca, donde tanto los sensores montados en boyas como los PLC instalados en las cimas de las colinas tenían que depender por completo de soluciones autónomas, como paneles solares y baterías.

El problema no era solo la falta de acceso a la red eléctrica, sino que los equipos de comunicaciones anteriores simplemente no podían hacer frente a las limitaciones energéticas. Los dispositivos consumían demasiada energía o tenían una gestión deficiente de la batería, lo que provocaba cortes prematuros durante los largos periodos invernales, cuando la generación solar disminuía drásticamente.

La fiabilidad se vio afectada. Los nodos sensores que perdieron energía dejaron de enviar datos, lo que interrumpió los informes medioambientales y obligó a las agencias a enviar equipos de campo para solucionar los problemas. Estas visitas eran costosas, lentas y, en caso de mal tiempo, a veces imposibles. En cuencas remotas, un solo fallo podía dejar un punto ciego de datos críticos durante semanas o incluso meses.

Cualquier solución viable debía funcionar de forma continua con un consumo mínimo de energía, tolerar variaciones en la entrada de energía solar y prolongar la vida útil de la batería tanto como fuera posible. Sin esto, incluso los mejores sistemas de adquisición de datos serían inútiles sobre el terreno. La resiliencia energética no era solo una característica, sino un requisito operativo fundamental.

Tras una exhaustiva evaluación de las limitaciones medioambientales, técnicas y operativas, el integrador tecnológico turco GSL seleccionó el router R1511 de Robustel como columna vertebral de la infraestructura de comunicaciones. Compacto, robusto y diseñado específicamente para implementaciones industriales, el R1511 cumplió todos los requisitos del proyecto de modernización del sistema de control del agua de Turquía.

¿Por qué GSL eligió el Robustel R1511?

  • RS485 para la integración de sensores: A nivel de campo, los sensores de calidad del agua transmiten datos a través de RS485 a un PLC, que a su vez transmite la información a los sistemas centrales. La compatibilidad nativa del R1511 con las interfaces RS485 permitió una integración perfecta con los protocolos industriales existentes.
  • Resistencia celular: gracias a su soporte inteligente para conmutación por error y mecanismos de respaldo, el R1511 garantizó la continuidad de la transmisión de datos incluso cuando se interrumpió una red GSM. Esta característica por sí sola mejoró significativamente el tiempo de actividad en el terreno montañoso de Kars, donde las condiciones de la señal varían drásticamente.
  • Bajo consumo energético para compatibilidad solar: dado que muchos emplazamientos funcionan sin conexión a la red eléctrica, la eficiencia energética era fundamental. El bajo consumo energético del R1511 lo hacía ideal para instalaciones con paneles solares y baterías, lo que prolongaba el tiempo de funcionamiento sin necesidad de realizar grandes inversiones en energía.
  • Diseño resistente: Diseñado para entornos industriales, el R1511 está fabricado para funcionar en condiciones de temperaturas extremas y alta humedad. Su carcasa y sus componentes internos están clasificados para amplios rangos de funcionamiento, lo que lo hace resistente a la nieve, el hielo y el calor.
  • Compatibilidad con SCADA: El R1511 es compatible con una amplia variedad de protocolos de comunicación industrial, lo que garantiza la compatibilidad con las plataformas SCADA existentes utilizadas por MGM, ASKI y DSI. Esto minimizó los gastos generales de integración y aceleró los plazos de implementación.
  • Compacto y fácil de instalar: su tamaño reducido y las opciones de montaje en carril DIN permitieron una instalación rápida en recintos de campo con espacio limitado o poco convencionales. Esto facilitó el rápido despliegue que GSL necesitaba en cientos de puntos de monitorización.

RCMS para la ampliación futura

La plataforma de gestión de dispositivos basada en la nube de Robustel, RCMS, puede incluirse como una mejora futura. Una vez adoptada por completo, RCMS permitirá a las partes interesadas clave supervisar de forma remota el estado del router, enviar actualizaciones de firmware y garantizar el tiempo de actividad del dispositivo desde un panel de control central, lo que aumentará aún más la eficiencia operativa.

Éxito en la implementación liderada por socios

Como socio de Robustel desde 2014, GSL desempeñó un papel fundamental no solo en la selección de soluciones, sino también en garantizar una rápida adquisición, configuración e implementación en terrenos complejos. Aprovechando su profundo conocimiento de la infraestructura local y los marcos normativos, el equipo técnico de GSL integró los datos de los sensores basados en RS485 en los sistemas SCADA centrales a través de los routers R1511 de Robustel, lo que facilitó la comunicación en tiempo real con unos requisitos mínimos de energía.

Su experiencia no se limitó a la instalación: GSL sigue proporcionando asistencia técnica continua, lo que garantiza el tiempo de actividad y la estabilidad del sistema a lo largo de los ciclos estacionales. Su elección del R1511 se basó en su rendimiento de grado industrial y sus características únicas, entre las que se incluyen:

  • Resistencia ambiental a la nieve, el calor y la humedad
  • Bajo consumo energético para compatibilidad con energía solar y baterías.
  • Reinicio inteligente para reconexión GSM automática
  • Conectividad 4G/4.5G estable en zonas con señal fluctuante.
  • Transmisión segura habilitada para VPN
  • Compatibilidad nativa con RS232/RS485 para una integración perfecta con PLC.
Resultados clave
  • Continuidad de datos: La transmisión de datos en tiempo real mejoró drásticamente, incluso en zonas GSM que antes no tenían un buen servicio. Los sistemas SCADA ahora reciben información ininterrumpida de los sensores, lo que permite responder a tiempo a los cambios ambientales.
  • Resiliencia operativa: El R1511 de bajo consumo mantuvo el tiempo de actividad en todos los sitios desplegados, incluidos los sistemas basados en boyas y las estaciones de gran altitud, a pesar de las limitaciones energéticas del invierno.
  • Confianza normativa: la supervisión fiable y centralizada ayuda ahora a organismos como MGM a cumplir sus obligaciones de información medioambiental y facilita la detección temprana de anomalías, como fluctuaciones del pH o picos de contaminantes.
  • Escalabilidad en el diseño: la arquitectura modular y flexible en cuanto a protocolos permite una rápida replicación en otras geografías o sectores, incluidos la agricultura, la energía y las aguas residuales.
  • Confianza de las partes interesadas: Las autoridades han destacado una mayor confianza operativa, una reducción en el envío de técnicos y una respuesta más ágil ante las amenazas provocadas por las condiciones meteorológicas.
Enrutador Robustel R1511